¿En qué consisten los avales bancarios para alquiler?

una calculadora y unas monedas

Si estás buscando un piso en el que residir mediante un contrato de alquiler habrás podido comprobar cómo, hoy en día, es cada vez más frecuente que los propietarios te soliciten contar con un aval bancario.

Esta nueva garantía económica está sustituyendo, en muchos casos, a la tradicional fianza equivalente a una o dos mensualidades, con el fin de reducir el riesgo asociado a posibles impagos o desperfectos en la vivienda.

Por eso, dada su creciente importancia, desde Consejero Legal vamos a tratar de aclararte en qué consiste y cuáles son sus principales características.

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A grandes rasgos, un aval bancario no es más que un documento en el que aquella entidad financiera de la que somos clientes se compromete a hacer frente a aquellos gastos que no podamos desembolsar con nuestros propios ahorros, ofreciendo así una mayor seguridad al propietario de la vivienda alquilada.

Lógicamente, para obtener un aval bancario válido para un contrato de alquiler será necesario asumir un coste económico con la entidad bancaria, ya que, en cierto modo, se convertirá en responsable subsidiario de nuestros pagos en el futuro.

Esta cantidad suele calcularse a través de un porcentaje sobre la cantidad avalada, que suele estar entre un 0.50% y un 1,5%, más una comisión de apertura.

Pero, además, para que tu entidad se preste a formalizar este documento, será necesario que cumplas con los siguientes requisitos:

  • Salvo en casos excepcionales, un aval bancario se formalizará de forma nominal, es decir, para responder a una persona o entidad concreta en tu nombre y por la cantidad económica estipulada.
  • Por tanto, deberás aportar a tu entidad los datos personales del propietario de la vivienda, así como la cantidad económica que será objeto de aval, conforme a las mensualidades acordadas en el alquiler.
  • Otra opción para conseguir este tipo de aval consistirá en dejar retenida esa cantidad económica en tu propia cuenta, en lo que se conoce como pignoración de fondos. De esta forma, te asegurarás su concesión.
  • Ten en cuenta que tu entidad bancaria tendrá plena libertad para aprobar o denegar esta solicitud, en función de tu solvencia económica y seriedad demostrada en tu relación con ella.

Por último, desde Consejero Legal te recordamos que, a no ser que acuerdes otras condiciones con tu entidad, la validez de tu aval bancario será de 6 ó 12 meses, por lo que deberás renovarlo periódicamente si es necesario.

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