¿Qué derechos y protecciones sociales puedes obtener en caso de discapacidad?

Qué derechos y protecciones sociales puedes obtener en caso de discapacidad

Hace una semana aprovechamos el espacio que nos concede este blog para aclararte los pasos necesarios para solicitar el reconocimiento de una discapacidad.

Por eso, desde Consejero Legal hoy vamos a tratar de completar esta información, mostrándote aquellos derechos y protecciones sociales a los que podrás acogerte en caso de que tu discapacidad sea reconocida de forma efectiva por los organismos públicos competentes.

Conoce tus derechos con Consejero Legal

Si bien el reconocimiento de una discapacidad te dará derecho a disponer de una gran cantidad de beneficios sociales, desde Consejero Legal consideramos necesario aclarar que estos estarán supeditados al tipo específico de discapacidad y al grado que haya sido reconocido por las instituciones médicas competentes a nivel territorial.

Por este motivo, te recomendamos que te informes de una forma más detallada de las ventajas y prestaciones asociadas concretamente a tu discapacidad, aunque sí que es posible establecer una serie de categorías en las que podrás disponer de una mejora en tus derechos como ciudadano:

Desgravaciones de tipo fiscal; la presencia de una discapacidad reconocida, tanto del propio contribuyente como de aquellos familiares que tiene a su cargo, supone la posibilidad de acogerse a desgravaciones en la práctica totalidad de impuestos en nuestro país, tanto estatales como autonómicos y municipales.

Beneficios sociales relacionados con el acceso a una vivienda; la mayor parte de comunidades autónomas y ayuntamientos cuentan con ayudas específicas para la adquisición preferente de una vivienda de protección oficial, así como con subvenciones para la adaptación y mejora de la accesibilidad en edificios e inmuebles.

Ayudas en materia de educación y formación laboral; ya que las personas con discapacidad están consideradas como colectivo prioritario en el acceso a becas y ayudas para la realización de su formación académica, así como para la obtención de recursos educativos adaptados a sus necesidades.

Beneficios en materia de movilidad; mediante la obtención de una tarjeta para el estacionamiento en plazas específicas para personas de movilidad reducida, o a través de subvenciones para la adquisición de vehículos adaptados, reducciones de precio y ventajas especiales en el acceso a los principales medios de transporte público.

Acceso al empleo; a través de la formalización de criterios de selección especiales y ayudas a empresas para incentivar la contratación de personas con discapacidad, o con ayudas técnicas para garantizar la adaptación del espacio de trabajo.

Acceso a pensiones no contributivas; existen numerosos incentivos y mejoras en el cobro de prestaciones si la persona titular de la misma presenta un grado de discapacidad superior al 33%.

Del mismo modo, en el caso de personas con un grado de discapacidad superior al 65%, será posible disponer de una pensión no contributiva desde los 18 años.

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