¿Qué diferencias hay entre despido nulo y despido improcedente?

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En el desarrollo de tu trayectoria profesional, y más aún en una situación como la actual, en la que la pandemia de Covid-19 ha incrementado notablemente la incertidumbre e inestabilidad en materia laboral, el hecho de conocer y ejercer tus derechos resulta fundamental.

Por eso, conscientes de esta necesidad, desde Consejero Legal hoy queremos aprovechar este espacio para resolver tus posibles dudas en caso de que, por desgracia, te veas implicado en una restructuración de la plantilla de tu empresa y no estés conforme con la decisión tomada, mostrándote las diferencias existentes entre despido improcedente y despido nulo.

Resuelve tus dudas a nivel laboral con Consejero Legal

En líneas generales, cuando se produce un despido conforme a lo establecido en la legislación laboral y ambas partes están de acuerdo en que todos los trámites se han llevado a cabo de una forma correcta, esta finalización de contrato se considerará despido procedente.

Por el contrario, en el caso de que la persona afectada estime que el despido no responde a una causa justificada legalmente, será preciso analizar si se trata de un despido improcedente o debe ser considerado como despido nulo.

Así, un despido improcedente se produce en aquellos casos en los que la decisión unilateral de la empresa de finalizar un contrato laboral no se ajusta los requisitos y procedimientos establecidos por la legislación laboral en este sentido, o no se debe a una causa justificada.

Ante esta situación, y siempre que medie una reclamación del trabajador por vía jurídica y se cuente con un veredicto favorable, la empresa deberá optar entre la readmisión del trabajador afectado o el abono de la indemnización contemplada para este tipo de despido, que actualmente se encuentra en 33 días por año trabajado, hasta un máximo de 42 mensualidades.

Por su parte, la autoridad laboral competente puede concluir que se trata de un despido nulo si el motivo de despido está asociado a causas discriminatorias o que afectan a los derechos fundamentales o libertades públicas del trabajador y, por tanto, se considera como una actuación nula de pleno derecho.

En caso de que esto ocurra, la única salida posible residirá en que el trabajador pueda retomar su actividad profesional con total normalidad, con independencia de las medidas legales que decida tomar contra la empresa por los daños causados en la vulneración de sus derechos.

Desde Consejero Legal solamente nos queda recordarte que, tanto en un caso como en otro, la consideración de un despido como improcedente o nulo solamente podrá ser establecida por un juzgado competente en materia laboral. Por eso, en caso de que te encuentres ante una situación de este tipo, te recomendamos que no dudes en reclamar ante esta instancia la defensa en el ejercicio de tus derechos.

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