4 elementos a tener en cuenta al realizar tu testamento

testamentos y cosas que debes saber

A pesar de que la realización de un testamento es considerada como uno de los trámites legales menos gratos en nuestra vida, ya que implica decidir sobre lo que se hará con nuestro patrimonio una vez que hayamos fallecido, presenta una enorme importancia para facilitar su reparto conforme a nuestros deseos, evitando así la posible aparición de disputas familiares.

Por este motivo, desde Consejero Legal queremos ofrecerte una serie de pautas que te ayudarán a formalizar este trámite de la mejor forma posible, teniendo en cuenta aquellos aspectos que, desde nuestra experiencia, consideramos básicos para contribuir a su interpretación y cumplimiento.

Consejero Legal resuelve tus dudas

A la hora de plasmar en un testamento el reparto que deseas que se realice de tus bienes y propiedades una vez que no estés presente, desde Consejero Legal te recomendamos que tengas en cuenta los siguientes aspectos legales:

Se trata de un documento totalmente personal; dado que el testamento es un documento que afectará directamente a la distribución de tus bienes al llegar tu fallecimiento, no es posible realizarlo de forma conjunta, incluso en aquellos casos en los que, por ejemplo, dos cónyuges deseen realizarlo de esta forma.

De hecho, no se puede delegar esta decisión a otra persona, aunque exista una relación de total confianza entre ambas partes y esta sea conocida por todo tu entorno cercano.

Debe ser formalizado ante notario; para que este pueda dar fe de la legalidad del mismo y del hecho de que se realizó sin la presencia de ninguna coacción o amenaza por parte de terceras personas.

No obstante, la legislación recoge supuestos excepcionales en los que será posible formalizar un testamento sin la presencia de un notario, como es el caso de un riesgo inminente de muerte, en el que se permitirá su sustitución por cinco testigos idóneos.

Será obligatorio respetar las restricciones marcadas por la ley; en primer lugar, es necesario que sepas que al menos una tercera parte de tus bienes deberá repartirse entre tus herederos legales directos, tus hijos, de una forma totalmente equitativa.

A partir de esta obligación, dispondrás de otro tercio de tu patrimonio, conocido como tercio de mejora, para complementar el reparto entre estos mismos herederos de la forma que consideres más correcta, mientras que el tercio restante lo podrás asignar a quien desees con total libertad y sin ningún tipo de restricciones.

Recuerda recoger convenientemente el papel de tu cónyuge; tomando como referencia el punto anterior, en el que se muestra la obligatoriedad de que tus bienes sean repartidos prioritariamente entre tus descendientes directos, será de enorme importancia que, si lo deseas, especifiques expresamente tu decisión de que tu cónyuge disfrute como usufructuario de dichos bienes.

De esta forma, aunque la propiedad legal de tus bienes y patrimonio pase a ser de tus hijos, asegurarás que tu pareja pueda disfrutar en vida de dichos bienes, aunque siempre deberá contar con la conformidad de tus herederos directos.

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