¿Qué errores solemos cometer en la utilización de tarjetas de crédito?

Conoce con Consejero Legal cómo utilizar tus tarjetas de crédito de la mejor forma posible
Las tarjetas de crédito se han convertido en un instrumento de pago cada vez más habitual en nuestra vida diaria, hasta el punto de que se puede considerar que, a día de hoy, el ‘dinero electrónico’ está pasando a sustituir, en muchos ámbitos de nuestra vida, al ´dinero físico’.

En este sentido, aunque lo que tenemos en nuestro poder sea un trozo de plástico marcado con una serie de dígitos, es fundamental no olvidar que debemos extremar nuestras precauciones, para evitar problemas en relación a su uso y seguridad.

En base a esta idea, y dado que en anteriores publicaciones de este blog hemos prestado una especial atención a la exposición de aquellas medidas relacionadas con su seguridad, desde Consejero Legal hoy queremos que conozcas otros consejos de gran utilidad relativos a su uso y conservación.

Realiza un buen uso de tus tarjetas de crédito con Consejero Legal

Si deseas evitar aquellas prácticas que pueden incidir en un mal uso y gestión de tus tarjetas de crédito, desde Consejero Legal te recomendamos que tengas en cuenta las siguientes recomendaciones:

Utiliza efectivo o tarjetas de débito siempre que sea posible; a pesar de que puedes pensar que el pago con tarjeta de crédito te ofrece unas condiciones más cómodas o ventajosas, recuerda que supondrá la generación de unos intereses bastante elevados, a los que no tendrás que hacer frente si utilizas tus ahorros actuales para realizar tus pagos.

Evita establecer una cuantía fija mínima para la amortización de tus tarjetas; más allá de las ‘condiciones ventajosas’ que te ofrezca en este sentido tu entidad bancaria, será preferible reducir tu deuda lo antes posible, ya que, en caso contrario, seguirá generando intereses.

Por eso, te recomendamos que incrementes la cuota de devolución lo más posible, en base a tu capacidad económica, para mantener tu nivel de endeudamiento financiero lo más ajustado posible.

Desconfía de las promociones de bienvenida; analiza de forma global las condiciones que te ofrecen al contratar una tarjeta de crédito, en lugar de dejarte llevar por las ventajas exclusivas que podrás disfrutar solamente durante los primeros meses, con el objetivo de evitar sorpresas en el futuro.

Anula aquellas tarjetas que no sueles utilizar; disponer de varias tarjetas de crédito no solo puede afectar a tu seguridad si te acostumbras a llevarlas encima habitualmente, sino que además puede implicar un riesgo en relación a tu capacidad de endeudamiento futura.

Debes reflexionar sobre el hecho de que cada tarjeta está asociada a la disponibilidad de una cuantía económica en concepto de crédito personal, por lo que, aunque no la utilices, implicará que cuentes, a efectos financieros, con un mayor riesgo asumido de impago, que puede incidir en la aprobación o denegación en el futuro de un préstamo que realmente sí necesites.

Prioriza la conservación de aquellas tarjetas con mejores condiciones y trayectoria de pagos; para seleccionar qué tarjetas mantener activas, será conveniente que analices aquellas dos, como máximo, que te ofrezcan unas mejores condiciones de crédito y pago y con las que, al mismo tiempo, no hayas tenido ningún problema de morosidad o impago en el pasado, para mantener un historial de solvencia lo más saneado posible.

Realiza un seguimiento continuo de los movimientos y saldos de tus tarjetas; para finalizar, desde Consejero Legal queremos recordarte la importancia de conocer en todo momento cuál es tu situación financiera y, además, asegurarte de que no se han realizado pagos indebidos o no autorizados.

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